—El rey debería ocultar un poco más sus emociones —le dijo Nisher Sag a Nakiya, que estaba sentada a su lado.
—Veo que tú también te has dado cuenta.
—Es evidente, creo que todos los aquí presentes hemos podido ver la mirada del rey hacia la mujer del médico, naturalmente Zukatu también —dijo Nisher-Sag mirando hacia la reina.
—Sí, yo también me he dado cuenta y Zukatu no va a tolerar que el rey tenga otra esposa.
—Está escrito en el contrato de matrimonio, uno de los acuerdos de boda era que Assarhaddon, se negaba a tener más esposas a no ser que Zukatu no le diera descendencia o se tratase de una boda política. Además, Damkira está casada.
—El rey tiene poder suficiente para anular la boda de Damkira y para romper el contrato de matrimonio ¿quién se lo iba a reprochar, tú?
—Mi reina, el equilibrio en el universo parte también de que el rey cumpla sus acuerdos y compromisos. Si el rey incumple, es muy posible que un período de desgracias e infortunios se cierna sobre el imperio —dijo con tristeza el sacerdote—. Esta misma noche estudiaré los oráculos y mañana al alba, sacrificaré un cordero. Espero que los dioses guíen nuestro camino.
—Mantenme informada —ordeno la reina madre.