—¿Por qué no lo hemos detenido, señor? —Porque es Mieltxo y se casa hoy. —Ya, pero la mochila que portaba... —¡La mochila llevaba las cosas de la borda de Tinín! —rubricó alterado
Marce Osorno—. Y punto. —¿Qué es esa borda? —preguntó el tercero. —Una borda. Es una borda. Una borda es una borda. La borda de Tinín. La
borda de Tinín es la borda de Tinín.

