EL ARQUITECTO DE LOS CIELOS


Ligera como una pluma, salta de una a otra con una gracia infinita. A cada paso que da, sus largos cabellos de luna se levantan y vuelven a caer en cascada sobre sus hombros.
Fátima baila vestida de blanco. Vuela de rama en rama como un ave del paraíso.
Fátima es un ángel. Un ángel puro en el reino de los ángeles. Por encima de ella, un trono reluciente con los siete colores del arco iris.
A ambos lados, con trajes de gala bordados en oro y plata, Hisham y Maruán permanecen de pie, guardianes inmóviles del Esplendor eterno. En su rostro, una serenidad profunda y la sonrisa serena de la dicha.
A sus pies, Yahara recita un poema acompañándose del laúd. Bajo la delicada caricia de sus dedos, las cuerdas cristalinas emanan una música clara y límpida como el agua de una fuente.

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