EL INVIERNO DEL MUNDO


El muchacho tuvo la cortesía de preguntarle cómo estaba.
—Estoy hasta el moño, por si te interesa —contestó ella—. Mi padre me ha decepcionado... otra vez.
—¿Qué ha hecho? —preguntó Greg con cautela.
—Me había pedido que fuera con él a la Casa Blanca... y al final ha llevado a esa fulana de Gladys Angelus. Ahora soy el hazmerreír de la ciudad.
—Debe de haber sido una buena estrategia publicitaria para Pasión, su nueva película.
—Tú siempre te pones de su parte porque eres su preferido. Greg pareció molesto. —A lo mejor es porque yo lo admiro en lugar de estar quejándome continuamente
por lo que hace.

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