—Delicioso —se dijo tras dar un nuevo sorbo—. Con este vino podría invitar al mismísimo dios Bes.
Apenas había depositado la copa sobre la mesa, cuando un criado entró en su tienda para comunicarle que tenía visita.
—Hay un w'w que pide licencia para hablar con mi señor. He intentado despacharlo con viento fresco, advirtiéndole que ésta no es la forma adecuada para que un soldado acceda a un general, y que debía utilizar el conducto reglamentario, pero él ha insistido en que mi señor le había hecho llamar, y además me ha mirado de forma amenazadora. Parece que tiene muy mal genio, aunque si mi señor me da licencia, aviso al oficial de la guardia para que lo arreste.
El general lo miró algo sorprendido, pero enseguida hizo un ademán con la mano, para quitar importancia al asunto; casi se le había olvidado la cita.
—Supongo que el soldado tendrá un nombre —señaló torciendo el gesto, pues aquel criado le había sacado de un estado de placidez que invitaba al abandono.
—Mi señor, dice que se llama Sejemjet —contestó el otro, azorado.
