—Oí un fuerte ruido, aunque amortiguado. En un principio
no fui consciente de su naturaleza, pues no estoy familiarizada con las armas de fuego. Pensé que tal vez se había caído algo en la planta baja, de modo que dejé el libro y bajé a investigar. Potter acudió a mi encuentro a mitad de las escaleras.
—¿Potter? —inquirió sir John.
